Monterrey y su zona metropolitana son particularmente sensibles al manejo pluvial. El régimen de lluvias es errático: largos periodos secos seguidos de eventos torrenciales que pueden descargar volúmenes de agua que las redes municipales no fueron diseñadas para soportar.
- Cuencas del Río Santa Catarina y La Silla: cualquier desarrollo en sus áreas de aporte debe demostrar que no incrementa el gasto pico — o que lo regula localmente.
- Corredores industriales (Apodaca, Pesquería, García): impermeabilización masiva por naves y patios. El gasto pluvial post-desarrollo puede ser 5-10 veces el natural — los municipios cada vez más exigen regulación obligatoria.
- Eventos extremos documentados: huracanes y depresiones tropicales que han impactado NL (Gilberto, Alex, etc.) son referencia obligada para periodos de retorno largos en proyectos críticos.
- Periodos de retorno aplicables: drenaje urbano 5-25 años, drenaje pluvial mayor en avenidas 50-100 años, obras de protección 100+ años. La elección debe justificarse técnicamente, no copiarse.
- Normativa local: SADM, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, y los municipios metropolitanos cada vez piden estudio hidrológico como condición para autorizar conexiones y licencias de obra.
El estudio CIMTRA usa series de la CONAGUA y SMN específicas de NL — no curvas IDF genéricas de tablas viejas.